TIERRA DE CAMPOS (ROOT)
El fotógrafo de San Antolín
Una gárgola es la parte sobresaliente de un caño que sirve para evacuar el agua de lluvia de los tejados. Suelen estar adornadas mediante figuras intencionadamente grotescas que representan hombres, animales, monstruos o demonios (probablemente, tenían la función simbólica de proteger el templo y asustar a los pecadores). Son muy usadas en iglesias y catedrales y, por supuesto, la catedral de San Antolín tiene las suyas. Lo curioso es que una representa a un fraile que porta una cámara de 'afotos'.
Existen muchas leyendas que tratan de explicar el porque de esta gárgola y, quizás la más veraz es la que se basa en que, a finales de siglo XIX y principios del siglo XX, la catedral de San Antolín sufrió obras de remodelación, tras los estragos causados por el terremoto de Lisboa de 1755. Estas obras fueron dirigidas por el arquitecto Jerónimo Arroyo quien, con esta gárgola, quiso recordar a José Sanabria, un popular personaje que realizó gran número de fotografías sobre el patrimonio artístico palentino (y que fue el encargado de retratar los trabajos de Arroyo) y, con el que mantenía una estrecha amistad.

