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Inventos españoles (parte I)

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La imaginación humana no tiene límites. Continuamente estamos creando cosas nuevas o mejorando las ya existentes. Y claro, los españoles no íbamos a quedarnos atrás, porque otra cosa no tendremos pero lo que es imaginación ... ¡TAMPOCO!

Al grito de 'La imaginación al poder' (París - mayo de 1968) hemos obtenido entidades de gran tamaño como los submarinos de Narcís Monturiol e Isaac Peral, el autogiro de Ricardo de la Cierva o los teleféricos de Leonardo Torres Quevedo (destaca el 'Spanish Aerocar' sobre el río Niágara en EE.UU.).

Pero también de la mente de un español, han surgido cosas como el 'Chupa-Chups' (parece que Enric Bernat lo creó pues le dijo su mujer "Calla ya al niño, que me está volviendo loca" y no se le ocurrió otra cosa para taparle la boca que ponerle un palito a un caramelo y dárselo), la fregona o el cóctel Molotov (que aunque se piense se inventó en la Europa del Este, por primera vez se usó en la Guerra Civil Española).

También diré, aunque no sé si procede, que descubrimos la 'Tortilla española' y es que pensamos que para qué íbamos a gastar tiempo y materia gris tratando de descubrir la 'Tortilla francesa', y hacerle el juego a la competencia.

Y es que entre finales del siglo XIX y principios del XX surgieron en España una serie de inventores que trajeron al mundo algunos dispositivos que pasarían a la historia, colocando a nuestro país en la vanguardia de la ingeniería mundial.



Otras cosas que hemos hecho ver la luz son: el 'Futbolín', la 'Calculadora digital', la 'Guitarra española' (de forma similar a la 'Tortilla española' no íbamos a perder el tiempo inventando la 'Guitarra eléctrica'; además entre los siglos XIII y XVIII, cuando se desarrolló, la electricidad no se había descubierto), el 'Cigarrillo', la 'Jeringuilla desechable' (desarrollada por Manuel Jalón, el mismo de la 'Fregona'), la 'Navaja' (tras la prohibición por el rey Carlos I de portar armas de hoja larga).

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Inventos y realizaciones de menor entidad.-

La tortilla de patatas.-

Comenzaremos con un icono español, algo tan simple de obtener como batir unos huevos, cortar unas patatas, añadir un poco de sal y cocinar en una sartén con aceite. Algo que no fue posible hasta que la patata, que no era conocida en Europa, fue traída de América por los primeros conquistadores españoles.

Pulsa sobre cualquier imagen para verla ampliada y con su pie de foto correspondiente.

Durante años, se creyó que la tortilla de patatas había surgido en Navarra en el año 1835 cuando el general Tomás de Zumalacárregui durante el sitio de Bilbao en la Primera Guerra Carlista buscaba un alimento nutritivo y barato para sus tropas.
Alimento barato para las tropas

Buceando en los libros de cocina se determina que el origen de este plato se localiza en la localidad española de Villanueva de la Serena, en el año 1798, y se atribuye a dos hacendados, Joseph de Tena Godoy y Malfeyto y el marqués de Robledo, y que como otros muchos buscaban un alimento nutritivo y barato que aliviara las numerosas hambrunas que asolaban Europa a finales del XVIII.

Claro que si dejamos de lado las patatas, nos quedamos solo con la tortilla, sus orígenes los encontramos remontándonos a la Antigua Grecia en que había tortillas de todo tipo. La tortilla era invento muy útil, que permitía dar salida a todo tipo de sobras, y era tan popular o más de lo que lo es ahora. Con las sobras, fueran carne, pescado o vegetales se hacía un revoltijo que se echaba sobre una cazuela de huevos batidos y se armaba la tortilla llamada 'salga lo que saliere'. Con el advenimiento del cristianismo, la tortilla llegó a ser alimento esencial.



Provocó una curiosa disputa doctrinal que originó el Concilio de Aquisgrán (917). La disputa era sobre si el consumo de tortilla ¿rompía o no el ayuno cuaresmal y el de los viernes de vigilia? Duda que se basaba en cómo considerar al huevo: como parte del animal, en cuyo caso era carne, o como alimento ajeno a la carne. El Concilio condenó el consumo de la tortilla durante la cuaresma y de todo alimento que contuviera huevo, sentenciándose que la tortilla era carne, ya que se hacía con el embrión de un animal.

Pero los españoles pensamos que si los italianos habían sido capaces de universalizar la pizza, nosotros podíamos hacer lo mismo con la tortilla de patata, y la dimos a conocer al mundo, y tan bien lo hicimos que el día 9 de marzo se celebra el Día Internacional de la Tortilla de Patata.

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El Chupa-Chups.-

La mujer de Enric Bernat le dijo: "Calla ya al niño, que me está volviendo loca" y Enric, rápidamente cogió un caramelo, le añadió un palito y se lo dio al niño que, mientras lo chupaba y sacaba de la boca, estaba callado.

Realmente no fue así: los caramelos ya existían, pero los padres se exasperaban al ver como los niños lo sacaban constantemente de su boca, a veces para guardárselo en el bolsillo o para observar fascinados sus colores, con lo que, sistemáticamente, se pringaban las manos.

Enric Bernat tuvo la brillante idea de añadir un simple palito a una caramelo para facilitar su consumo, no pringarse, e incluso evitar algún que otro atragantamiento. El palito que, inicialmente era de madera, fue rápidamente sustituido por otro de plástico.

Enric Bernat no era ajeno a este mundo de los caramelos, pues su abuelo había sido el primer fabricante de caramelos de España. Enric había nacido en Barcelona, pero al producir el Chupa-Chups residía en la parroquia asturiana de Villamayor. Pronto el producto fue conocido por el nombre de la marca, así la gente se refería como Chupa-Chups a cualquier caramelo con un palito, aunque no fueran de la famosa marca.

El Chupa-Chups fue rápidamente promocionado por la serie norteamericana Kojak, en la que el actor Telly Savalas interpretaba a un peculiar detective, que consumía sin parar un Chupa Chups tras otro. También contribuyó a ello el entrador del F.C. Barcelona, Johan Cruyff, que se convirtió en uno de sus más fieles consumidores tras dejar de fumar. Incluso llegó a ser el primer caramelo en ser consumido por un astronauta en el espacio.

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Se implementó una red de ventas compuesta por una flotilla de SEAT 600 decorados con el dibujo y el logo de Chupa Chups. En 1969, el pintor Salvador Dalí dibujó un nuevo y original logotipo, que pesar de que el artista solo tardó una hora en hacer el diseño, se dice que Bernat tuvo que pagar una factura millonaria.

En 1988, la empresa de Enric Bernat alcanzó los 20.000 millones de unidades vendidas en todo el mundo. Los Chupa Chups, así como su famosísimo logo, se han convertido con el tiempo en un icono del siglo XX. Tanta ha llegado a ser su importancia que incluso el Museo de Arte Moderno de Nueva York ha incluido a la marca española en su colección de diseño industrial. El Chupa-Chups forma parte de los humildes productos que ha alcanzado fama mundial como el clip, el pósit o el bolígrafo Bic.



La fregona.-

Una de las duras faenas domésticas, el fregado de suelos, fue dignificado gracias a un utensilio, ideado en 1956, pensando en las mujeres que fregaban el suelo, por Manuel Jalón, ingeniero aeronáutico y militar español.

Conocida también como lampazo, mopa, trapeador, ... , en realidad su inventor le puso por nombre lava-suelos, palabra que consideraba más elegante, pero, al comercializarse su primer vendedor la llamó 'fregona' y así ha pasado a la posteridad.

En la imagen, la primera fregona de 1956, edición original Rodex.

Este artículo de limpieza, que está presente en el 97% de los hogares, porcentaje que no se alcanza ni con la televisión ni con el teléfono, ha sido uno de los inventos españoles más extendido fuera y dentro de nuestras fronteras. Su uso supuso una revolución, ya que permitía fregar y escurrir el lava-suelos con gran comodidad.

Fregar de rodillas solo lo soportaban las mujeres sin otra posibilidad. Incluso las amas de casa de clase media esperaban a que el marido no estuviese para arrodillarse a fregar.

Su inventor se inspiró para su creación en el sistema que usaban en Estados Unidos para limpiar los hangares de aviación, con grandes cepillos y trapos con palos. Su difusión no fue fácil. Tuvieron que realizarse muchas demostraciones 'in situ', pero enseguida caló en la población española, extendiéndose con los años su uso por todo el mundo.

Entre 1956 y 1965 este diseño de fregona continuó, aunque con algunas variaciones o modificaciones. A partir del año 1965 se comenzaron a fabricar fregonas de plástico, con el modelo de cubo con un escurridor en forma de cono. Hoy se calcula que al menos dos millones de personas usan cada día la fregona en España, lo que demuestra que fue un producto pensado para el pueblo.

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El traje espacial.-
La escafandra estratonáutica fue un traje presurizado diseñado por el coronel Emilio Herrera Linares en 1935 para ser usado durante un vuelo estratosférico mediante un globo aerostático de barquilla abierta programado para el año siguiente, y que finalmente no se realizó debido a la Guerra Civil Española. Se le considera uno de los antecedentes del traje espacial.
La escafandra estratonáutica

Pues sí, el traje espacial fue un invento español, y aunque el traje nunca llegó a utilizarse en un vuelo estratosférico debido a la Guerra Civil Española, su diseño sirvió de inspiración para trajes espaciales posteriores, incluido el utilizado en el programa Apolo de la NASA.

Este, el primer traje espacial fue desarrollado por el ingeniero español coronel Emilio Herrera en 1935. Herrera diseñó 'la escafandra estratonáutica', un traje presurizado que anticipó muchas de las características de los trajes espaciales modernos, para ser usado durante un vuelo estratosférico mediante un globo aerostático de barquilla abierta, que se elevaría a 26.000 metros, programado para el año siguiente. El vuelo nunca tuvo lugar debido al comienzo de la guerra civil española.

El prototipo de su traje espacial, toda una proeza para su tiempo, inspiró, más de treinta años después, a la NASA para crear los trajes espaciales de sus astronautas, incluidos los que llevarían los tripulantes de la misión Apolo 11 a la Luna en 1969.

Los norteamericanos ofrecieron a Herrera colaborar en el programa espacial, pero éste lo rechazó porque no le permitieron que la bandera española ondease en la Luna.

Este traje estaba pensado para proteger al usuario de las condiciones extremas de la atmósfera superior, como la baja presión, la radiación y las temperaturas extremas. Herrera, un visionario en la aeronáutica y la ingeniería, desarrolló este traje como parte de un proyecto para realizar vuelos estratosféricos en globo. Su diseño incluía múltiples capas para aislamiento térmico, un casco con sistema de comunicación y articulaciones que permitían movilidad.

El trabajo de Herrera fue reconocido internacionalmente, incluso por Albert Einstein, quien lo recomendó para el cargo de consultor de física nuclear para la UNESCO. pero lamentablemente, en España, su figura fue olvidada durante mucho tiempo.

Herrera, que militó en el bando republicano, huyó a Francia en 1939, donde murió en el exilio en 1967. Durante la Segunda Guerra Mundial, bajo el régimen de Vichy, los alemanes le ofrecieron trabajar para el Tercer Reich, algo que Herrera rechazó. Hoy, se le reconoce como uno de los pioneros en la exploración espacial y un ejemplo de la capacidad innovadora española.

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La jeringuilla desechable.-

La jeringa para inyectar o aspirar líquidos del cuerpo, fue inventada a mediados del siglo XIX por el escocés Alexander Wood. Estaban fabricadas de distintos materiales como vidrio o piezas metálicas, siendo reutilizada una y otra vez con diferentes pacientes tras haber sido lavadas y/o esterilizadas. No fue hasta bien entrada la década de 1970 cuando se inventó la jeringuilla desechable y de un solo uso (que con el tiempo se ha comprobado que ha salvado a millones de personas de no ser infectadas).

Su inventor, Manuel Jalón, fue la misma persona que veinte años antes había revolucionado el mercado doméstico con la invención de la fregona, invento que ya he tratado.

La jeringuilla desechable ha popularizado la vacunación de bajo coste, sobre todo en países más pobres y reduciendo drásticamente las infecciones hospitalarias. La jeringuilla desechable de Manuel Jalón tenía un émbolo que no se atascaba y sobre todo era más fácil de destruir, ya que sus paredes eran muy finas.

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El futbolín.-

El fútbol es para algunos el 'deporte rey', es la más importante de las cosas no importantes. El fútbol es el protagonista en las tertulias de bar y en los debates televisivos, en los que se suceden críticas y alabanzas el día después de un partido. Al parecer, todo el mundo sabe de fútbol y todos podríamos ser entrenadores.

Pero otros no entendemos como 22 tíos 'hechos y derechos', se pegan por poseer una pelota que pueden conseguir a bajo precio en cualquier tienda.

Pues sí, el fútbol puede hacerte olvidar las miserias de esta vida cruel: los desorbitados precios de los alimentos la mierda del salario, el terrible paro, la asfixiante hipoteca, ...

El alcohol no es bueno para la vista

Y además, para que pueda haber un partido de fútbol hace falta reunir al menos a 22 personas, y ahí está el problema, pues ya cuesta trabajo reunir solo a dos. Por este motivo, se cree que fue a finales del siglo XIX el momento en que se intentó 'transportar' el fútbol a una mesa de juego para que pudieran competir un máximo de dos jugadores por equipo. Con este fin se crearon diferentes prototipos pero ninguno triunfó.

Pero en 1922, una persona (Harold Searler Thorton) mientras presenciaba un encuentro de fútbol, pensó que sería muy divertido jugar a aquello desde la comodidad de la casa; lo que pensaba mientras jugueteaba con una caja de cerillas. Y pensando en la posibilidad de atravesar la caja con cerillas le vino la inspiración. Dicha idea la llevó a la práctica, construyendo algo en que los muñecos se parecían más a unos bolos con una ligera forma humana.

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Pero un futbolín en el que los muñecos tuvieran una forma humana que asociamos al futbolín actual se atribuye al español Alejandro Campos Martínez (Alejandro Finisterre). Durante la guerra civil, Finisterre, resultó herido de gravedad durante un bombardeo. Trasladado al Hospital de Monserrat de Madrid, Finisterre convivió allí con muchos niños heridos, como él, y que por ello no podían jugar al fútbol, así que durante la convalecencia se le ocurrió la idea de construir un futbolín inspirándose en el tenis de mesa.

A pesar de que el invento fue patentado en 1937 en Barcelona, los esfuerzos de Finisterre para que este se fabricase fueron en vano, ya que el esfuerzo bélico mantenía a todas las fábricas de España produciendo una gran cantidad de armamento y municiones. Exiliado a Francia y después a Guatemala, Finisterre regresó a España en la década de los 60 y se dio cuenta de que el futbolín se había extendido por toda la península ibérica gracias a un fabricante valenciano que había asumido la fabricación del juego como algo propio, encargándose de su distribución por todo el territorio e ignorando por completo a su inventor.

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La navaja.-

La navaja es un arma cuya hoja pivota sobre un eje que la une al mango, para que el filo quede guardado entre sus dos cachas. También existen navajas cuya hoja se desliza longitudinalmente, dentro y fuera del mango.

Como ya he indicado la navaja surgió a finales del siglo XVI en España, tras la prohibición promulgada por Carlos I de llevar armas de hoja larga (sobre todo espadas) a gente ajena a la nobleza. La navaja era manejable y mucho más barata que una espada, por lo que desde España se exportó al resto de Europa con gran rapidez, ya que fue un arma muy popular.

Se puede decir que las navajas españolas más antiguas encontradas datan de finales del siglo XVII. El aumento en la popularidad de la navaja se produjo durante la introducción de restricciones mayores para el uso de espadas debajo de la ropa y otras armas por personas que no pertenecían a la nobleza española.

Las primeras navajas las usaban los campesinos como cuchillos ordinarios sin la necesidad de esconderlos debajo de sus ropas (las navajas se usaban principalmente como cuchillos para el trabajo). Una de las primeras versiones más comunes de este tipo de cuchillo fue la navaja cortaplumas utilizada por los empleados, dibujantes y notarios en el trabajo.

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La calculadora mecánica.-

Aunque la primera calculadora mecánica con la que se podía sumar, restar, multiplicar y dividir llegó de la mano del periodista, ingeniero e inventor gallego Ramón Verea que la inventó en el siglo XIX, concretamente en 1878 (en medio de la segunda revolución industrial), fue un cántabro, Leonardo Torres Quevedo (el mismo que inventó y desarrollo el teleférico), quien la mejoró. En esta época, repleta de cambios tecnológicos, las empresas y las industrias necesitaban dispositivos confiables para realizar cálculos complejos de manera rápida y precisa. Así nació la primera calculadora mecánica de la historia.

Las mejoras introducidas por Torres-Quevedo, la permitían realizar grandes operaciones matemáticas, lo que supuso un antes y un después en los cálculos científicos e ingenieriles, figurando como uno de los mejores inventos españoles de mayor prestigio en dicho ámbito.

Mando a distancia.-

Aunque en el momento de su invención no se bautizó como mando a distancia sino como Telekino, era el primer aparato de radio-dirección de la historia. Se trataba de un dispositivo, también obra del matemático e ingeniero Leonardo Torres de Quevedo que, aunque distaba mucho del aspecto de los mandos para televisores que conocemos actualmente, permitía lanzar órdenes sin cables, tal y como hacen los mandos a distancia.

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El cóctel Molotov.-

Un cóctel molotov es una bomba incendiaria de fabricación casera cuyo propósito, más que la carente explosión, es de la expansión de los líquidos inflamables que contiene.

El cóctel molotov está asociado principalmente con la resistencia finlandesa durante la Guerra de Invierno contra la Unión Soviética. Sin embargo, su historia se remonta a la Guerra Civil Española, donde fue utilizado por primera vez de manera sistemática. Este artefacto incendiario, sencillo pero efectivo, se convirtió en un símbolo de la lucha y la resistencia en tiempos de conflicto.

La Guerra Civil Española, fue un periodo de intensa innovación en tácticas y armamento debido a la necesidad de improvisar con recursos limitados. En este contexto, las fuerzas republicanas comenzaron a utilizar botellas llenas de gasolina con un trapo en la boca, que se encendía antes de lanzarlas. Este método rudimentario pero eficaz se popularizó rápidamente debido a su capacidad para causar daños significativos a vehículos y fortificaciones enemigas.

Así pues, aunque el nombre 'cóctel molotov' no se originó en España, sino que fue acuñado durante la Guerra de Invierno entre Finlandia y la Unión Soviética, como burla al ministro de Asuntos Exteriores soviético, Vyacheslav Molotov, el origen del cóctel molotov está firmemente arraigado en la Guerra Civil Española.

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Y aunque he nombrado solo los inventor más característicos, la totalidad (la silla de ruedas, el pasatiempo denominado 'La sopa de letras', el sacapuntas de manivela, etc.), no sería fácilmente viable de ser descritos en este tema, aunque 'el mejor invento de todos no es otro que la imaginación'.

En esta primera parte del tema se han tratado de aquellos inventos de menor tamaño (no por ello menos importantes). En una segunda parte trato de aquellos de mayor volumen como el submarino de Isaac Peral o el autogiro de Juan de la Cierva. Para acceder a esta página pulsa AQUÍ.

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