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Observando la Luna

El verano es la estación propicia para la observación nocturna del cielo, y es que aunque en toda época del año hay algún fenómeno astronómico de interés, predicho (como son los eclipses) o no (como los cometas nuevos), la época veraniega facilita la observación de las perseidas (también conocidas en los países de tradición católica con el nombre de lágrimas de San Lorenzo) y de la Luna, que es el motivo de este tema.


Has pensado alguna vez por qué si la Luna no cambia ni su tamaño ni su forma. Entonces, ¿Cómo es qué unas veces la vemos muy grande, incluso de color rojo y otras veces es imperceptible o simplemente no la vemos? ¿Por qué de esos cambios? Pues porque lo que cambia es la forma en que la percibimos.

Si acostumbramos a levantar la vista para observar el cielo nocturno, notaremos que la Luna cambia su aspecto cada noche. El motivo principal de estos cambios son las distintas fases de la Luna y también sus tipos. Vamos a verlo:

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Pulsa sobre cualquier imagen para verla ampliada y con su pie de foto correspondiente.

La superficie de la luna refleja la luz solar que recibe y por eso la percibimos con brillo, pero aunque a veces parezca brillar mucho (sobre todo durante la luna llena), realmente solo refleja entre un 3% y un 12% de la luz del sol.
La Luna refleja la luz del Sol

La Luna no tiene luz propia, sino que la que vemos y que parece propia es el reflejo de la luz del Sol sobre su superficie. Por otra parte, la Luna orbita alrededor de la Tierra y da un giro completo a esta en un mes (realmente el ciclo es de 29 días). Durante un mes desde no verla, la vamos viendo crecer hasta que la vemos completa y, después vemos como va decreciendo hasta que desaparece completamente.

Lo anterior es lo que se denominan 'Fases Lunares', y que son cuatro:

  1. Luna nueva, también denominada 'novilunio' o 'interlunio', es una fase lunar que sucede cuando la Luna se encuentra situada exactamente entre la Tierra y el Sol, de manera que su hemisferio iluminado no puede ser visto desde nuestro planeta.
    Luna nueva
    Luna nueva.- La luz del Sol se refleja sobre la cara que 'no vemos', por lo que la cara que vemos esta oscura y la percibimos como si no hay Luna.
  2. Luna creciente.- A medida que la Luna orbita alrededor de la tierra vamos viendo mas de la zona iluminada (para el Sol siempre es Luna llena). La percibimos como si la Luna fuese creciendo. Cuando la Luna se encuentra perpendicular al Sol con relación a la Tierra, se dice que está en 'Cuarto creciente'.
  3. Luna llena.- Es cuando la Tierra está posicionada exactamente entre el Sol y la Luna. Vemos toda la cara visible de la Luna iluminada y por tanto la percibimos como a pleno tamaño.
  4. Luna decreciente.- La Luna continua orbitando alrededor de la Tierra y, desde la Luna llena hasta la Luna nueva, cada noche vemos menos superficie que refleja la Luz del Sol, así que, la percibimos como si su tamaño fuese disminuyendo. Cuando la Luna se encuentra perpendicular al Sol con relación a la Tierra, se dice que está en 'Cuarto menguante'.

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La imagen inferior nos muestra como percibimos la Luna según las posiciones de esta en su orbita alrededor de la Tierra, en que se aprecian las cuatro fases: 'Luna nueva', 'Cuarto creciente', 'Luna llena' y 'Cuarto menguante'.

Como percibimos la Luna según las posiciones de esta en su orbita alrededor de la Tierra.

Hasta ahora hemos visto por que, la Luna, que siempre es una esfera (la vemos como un disco) nosotros la percibimos como un disco completo, solo una parte o simplemente no la vemos (me refiero con el cielo despejado ¡claro!). Pero, ¿por qué a igual forma la percibimos de mayor o menor tamaño e incluso con distintos tonos de color?

Volviendo a la Luna llena, es decir aquella se observa cuando el lado de la Luna que mira hacia la Tierra, o cara visible, está completamente iluminado por el Sol, a veces, se ve de color rojo, otras, parece más grande de lo normal. Pero la Luna no cambia de color o de tamaño. Estos cambios en su aspecto suelen estar relacionados con la posición que ocupa con respecto al Sol y a la Tierra.

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Los colores de La Luna.-

La luna no cambia de color, aunque nosotros podamos percibirlo así desde la Tierra. Los colores con que percibimos la superficie de La Luna dependen en gran parte de las concentraciones de hierro y titanio. Por otra parte, desde la Tierra, la Luna se suele ver de color blanco. Sin embargo, en ocasiones puede apreciarse con tonos rosas o rojos, que pueden deberse a las partículas que hay en la atmósfera y el paso de la luz a través de ellas.

La mayoría de las veces los colores de la luna están entre un gris y un amarillo pálido, pero excepcionales veces, la luna cambia de color desde el rojo sangre hasta el azul noche.
Los colores de la luna

Con el cambio climático esto podría ser más habitual, ya que, por ejemplo, esto puede suceder debido a un gran incendio. Fenómenos como la erupción de un gran volcán también puede contribuir a que la luna se vea azul, como sucedió tras la erupción del volcán Krakatoa en 1883, que fue uno de los desastres naturales más fuertes que han vivido los humanos a lo largo de su historia, la luna permaneció de un color azul brillante casi 2 años.

Lunas llenas al año.-

Como ya he indicado, el ciclo lunar tiene una duración de aproximadamente un mes (exactamente es de 29,53 días). Por eso, cada mes, se puede ver al menos una luna llena. En el siguiente cuadro se indica, para cada mes, el nombre que se le da a la correspondiente luna llena y la explicación de porque recibe esta denominación:

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MES DENOMINACIÓN EXPLICACIÓN
Enero Luna del Lobo El nombre lo recibió por los nativos americanos. ¿Por qué le dieron este nombre? Pues porque se produce durante una de las noches más frías del año, y también una de las más largas. Es, por tanto, una noche ideal para cazar.
Febrero Luna de Nieve Este mes es uno de los más fríos del año. Es el mes en que más nevadas se producen. También recibe el nombre de 'Luna del Hambre', por la escasez de recursos en esta última parte del invierno.
Marzo Luna del Gusano Después de un frío invierno, todo empieza a florecer. Los animales dejan su invernación. La tierra recobra su fertilidad. Los rigores del crudo invierno nos empiezan a abandonar.
Abril Luna Rosa Debido a su posición entre el Sol y la Tierra, presenta una coloración rosada. Es una de las lunas más vistosas de todo el año.
Mayo Luna de la Flores La calidez primaveral de este mes produce una explosión de colores. Todo florece.
Junio Luna de Fresa Las naciones nativas americanas consideraban que la luz lunar provocaba un dulzor especial en las fresas, y que estas alcanzan su madurez en la luna llena de este mes.
Julio Luna del Ciervo Muchos de los nombres provienen culturas nativas norteamericanas, y este es otro de ellos. Para estos nativos los ciervos son unos animales sumamente importantes. La Luna del Ciervo se produce en el mes en que a los ciervos machos les crecen nuevas astas.
Agosto Luna del Esturión Durante este mes los lagos se llenan de este animal, de ahí el nombre de la luna de este mes.
Septiembre Luna de La Cosecha Se produce cuando el hemisferio norte se prepara para la cosecha, cuando hay mucho más trabajo en los campos. El nombre proviene de antes de que se usara la electricidad, cuando los agricultores dependían de la luz de la luna para poder trabajar en la cosecha hasta más tarde. También se la conoce como 'Luna de Maíz' o 'Luna de Centeno'.
Octubre Luna del Cazador Realizada la cosecha los campos quedan desnudos, no existe vegetación que usen los animales para ocultarse. Además, la luna está más cercana a la Tierra, por lo que su luminosidad tiene más fuerza, permitiendo ver a los animales con mayor facilidad. Por todo ello, la actividad del cazador se ve favorecida.
Noviembre Luna del Castor Otra denominación que proviene de las naciones nativas norteamericanas. Y, es que en este mes los nativos solían colocar trampas para cazar castores, y usar sus pieles para confeccionar prendas de abrigo que les permitiera luchar contra el frío que pronto estaría con ellos.
Diciembre Luna Fría La Luna Fría marca la llegada del invierno en el hemisferio norte del planeta. Las heladas noches de diciembre son la razón de que se llame Luna Fría, siendo la última de las 12 lunas llenas del año. Es la última luna del año.

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Además, una 'Luna Llena' puede ser una 'Superluna'. ¿Pero, qué es una 'Superluna?' Veámoslo a continuación:

Superluna iluminando la Basilica del Pilar de Zaragoza
Superluna sobre Zaragoza

Superluna.-

La 'superluna' se da cuando la Luna que se ve mucho más grande de lo normal. El motivo por el que se ve más grande es que se encuentra más cerca de la Tierra. De hecho, los astrónomos no la llaman 'superluna' sino 'luna llena en perigeo', refiriéndose a que se encuentra en el punto más cercano a la Tierra de toda su órbita.

De las denominaciones que pueden tener diferente tipos de Luna, veamos las más características:

Luna roja o Luna de sangre.-

Luna de sangre que se produce durante los eclipses lunares totales. Cuando ocurren, la Tierra se sitúa entre la Luna y el Sol, tapando la luz del Sol que se refleja en la Luna.
Luna de sangre

Uno de los motivos por los que se llama "luna de sangre" es por su color rojizo. Este tipo de luna se produce durante los eclipses lunares totales. Cuando ocurren, la Tierra se sitúa entre la Luna y el Sol, tapando la luz del Sol que se refleja en la Luna.

Entonces, la única luz que le llega a la superficie de la Luna es la de los extremos de la atmósfera terrestre. Las moléculas de aire de la atmósfera reparten la mayor parte de la luz de color azul. La luz restante se refleja en la superficie de la Luna y adquiere un color rojizo que hace que parezca que la Luna "sangra" en el cielo nocturno.

El nombre "luna roja o de sangre" también se usa para describir la Luna cuando se ve de este color por las partículas de polvo, humo o niebla que hay en el cielo. Es una de las lunas llenas que vemos en otoño cuando las hojas de los árboles también se ponen de color rojo.

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Luna azul.-

Una Luna Azul ilumina la Grecia clásica
Luna Azul

La luna azul no es azul, realmente. De hecho, no tiene un aspecto distinto de las lunas llenas que podemos ver cualquier mes del año, la seguiremos viendo en su tono habitual y solamente encontraremos tintes diferentes en caso de que haya algo en la atmósfera que genere dicho filtro (por ejemplo, cenizas, humo…).

Sin embargo, la luna azul es especial porque se trata de una luna 'extra' en una estación que, normalmente, tendría cuatro lunas llenas. Este evento suele producirse cada dos años y medio.

Desde la década de 1940, el término 'luna azul' también se ha usado para denominar la segunda luna llena que se produce en un mismo mes. Esto también ocurre aproximadamente cada dos años y medio.

Dado que, como ya he dicho,  el ciclo lunar no es exactamente de 30 días, sino 29.5, es casi inevitable que en algún mes del año, nuestro satélite natural aparezca dos veces durante un mismo mes. Por ello, son 13 y no 12 lunas por vuelta al sol.

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El nombre de la 'Luna de la Cosecha' proviene de la agricultura. En la época en la que no existía la luz eléctrica, los campesinos dependían de la luz de la Luna para prolongar el día de trabajo más allá del atardecer.
Luna de la Cosecha

Luna de cosecha.-

El término "luna de cosecha" se refiere a la luna llena que se produce cerca del inicio del otoño. El nombre proviene de antes de que se usara la electricidad, cuando los agricultores dependían de la luz de la luna para poder trabajar en la cosecha hasta más tarde. La luz de la luna era particularmente importante durante el otoño, cuando hay mucho más trabajo en los campos.

Aunque existen otras denominaciones para distintos tipos de luna (que siempre son lunas llenas) según la época del año o estación en la que ocurren, y su nombre suele estar asociado a algo relacionado con ese mes o época, las más características han sido referidas aquí.

Para terminar, comentar que, a lo largo de la historia de la humanidad a menudo se ha atribuido menudo erróneamente a los eventos lunares de por qué suceden tanto las cosas buenas como las malas a nuestro alrededor. Esto incluye la luna llena que induce la locura, las jóvenes doncellas que tienen una mayor fertilidad durante una luna azul, una luna roja que es un signo de muerte inminente o la superluna que conduce a desastres naturales.

La Luna tiene su propia gravedad.

La Luna tiene su propia gravedad, que atrae a los océanos hacia ella. La atracción gravitatoria de la Luna sobre nosotros es mucho más débil que la de la Tierra, por lo que realmente no lo notamos.

En la actualidad, sabemos que la Luna influye en algunas cosas en la Tierra (las mareas, por ejemplo), pero muchas de las otras conexiones, como los mitos anteriores o la siembra de cultivos basados en un ciclo lunar, no resisten la investigación científica. Estos supuestos efectos han sido completamente refutados o no están respaldados por pruebas. Sin embargo, en general estamos asombrados por el disco blanco en el cielo nocturno.

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El siguiente vídeo se trata sobre las fases lunares, que son los cambios aparentes de la porción visible iluminada del satélite, debido a su cambio de posición respecto a la Tierra y al Sol.

El ciclo completo, denominado lunación, es de 29,53 días, durante el cual la Luna pasa la nueva fase, cuando su porción iluminada visible vuelve a aumentar gradualmente hasta que, dos semanas después, ocurre la Luna llena y, alrededor de las dos semanas siguientes, vuelve de nuevo a disminuir y el satélite entra otra vez en la nueva fase.

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Recomendaciones para observar La Luna.-

Bien realizando la visualización a simple vista, usando unos gemelos, un telescopio o cualquier otra herramienta de visualización, la inmensidad del espacio puede ser atractiva y encantadora, así un maravilloso escape de casa donde pasamos mucho tiempo últimamente, y en el caso concreto de La Luna, gracias a su tamaño y cercanía, podemos observar la Luna a simple vista, o con más detalle con unos prismáticos o con cualquier telescopio de juguete.

Evidentemente, no vamos a tener la calidad y los aumentos que tendríamos con un telescopio profesional, pero sí que podemos ver muchos detalles, sobre todo si elegimos bien el día.

Como recomendaciones, lo siguiente se debe tener en cuenta:

  • Aléjate lo más que te sea posible de las luces de la ciudad para evitar la contaminación lumínica.
  • Verifica el clima para asegurarte de que el cielo sea óptimo para lo que deseas ver.
  • Asegúrate de tener algo para comer y agua a mano.
  • Lleva prendas de abrigo. Es probable que sientas más frío de lo que esperas.

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En el siguiente vídeo se dan consejos para la observación de la Luna, empezando por si disponemos de algo que nos permita amplificar la imagen (telescopio, binoculares, etc.), evitar la Luna llena, recomendándose observar la fase cuarto creciente, no olvidar vestir algo que nos proteja de las bajas temperaturas, etc.

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CONCLUSIÓN.-

La observación nocturna en verano es una de las experiencias más agradecidas de la astronomía amateur. Las noches cálidas invitan a pasar horas a la intemperie y el cielo estival nos regala una joya inconfundible: el centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea, visible en todo su esplendor cruzando el firmamento de norte a sur. Sin embargo, el factor que más va a condicionar tus noches de observación veraniegas es, sin duda, 'la Luna'.

La Luna es el objeto más brillante de la noche, lo que la convierte en un arma de doble filo para los observadores. Su brillo genera una contaminación lumínica natural que 'borra' los objetos de cielo profundo más débiles, como las nebulosas, galaxias o la propia Vía Láctea. Por eso, el verano astronómico se divide en dos tipos de noches:

  • Noches de Luna Llena o Gibosa: Son perfectas para pasear por el campo sin linterna y para centrar la observación en el propio satélite o en planetas brillantes (como Saturno, que empieza a asomar en las noches de verano tardío). En estas noches, olvídate de buscar objetos difusos.
  • Noches de Luna Nueva (o sus días colindantes): Son el momento sagrado para buscar cielos oscuros, sacar el telescopio y maravillarse con la Vía Láctea y constelaciones como el Escorpión y Sagitario.

ANEXOS O RECOMENDACIONES.-

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Cómo Observar la Luna en Verano.-

El Mito de la Luna Llena.

Existe la idea generalizada de que el mejor momento para mirar la Luna es cuando está completamente llena. Visualmente, es el peor momento, pues durante la Luna llena, la luz del Sol incide de forma totalmente frontal respecto a nuestra línea de visión desde la Tierra. Esto elimina por completo las sombras en la superficie lunar, haciendo que el relieve desaparezca y el mapa lunar se vea plano y deslumbrante (llegando a ser molesto al ojo si usas telescopio).

La Magia del 'Terminador'.

El terminador lunar es la línea móvil que separa el día y la noche en la Luna. Su "magia" radica en la iluminación rasante del Sol, que proyecta sombras larguísimas y revela una topografía llena de cráteres y montañas con un relieve espectacular que no se aprecia en otras fases.
El terminador lunar

Para disfrutar de la Luna en verano, busca las fases de Cuarto Creciente o Cuarto Menguante. El objetivo principal de tus prismáticos o telescopio debe ser el 'Terminador', que es la línea divisoria entre la zona iluminada por el Sol y la zona de sombra (la noche lunar).

En el terminador, la luz del Sol incide de forma muy ruda y lateral. Esto provoca que:

    • Las cordilleras y los picos de los cráteres proyecten sombras gigantescas sobre las llanuras.
    • La sensación de relieve, profundidad y tridimensionalidad sea espectacular.
    • Los detalles de los sistemas de grietas y fallas se vuelvan nítidos.

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Accidentes Geográficos Lunares que no te Puedes Perder.-

Si apuntas el telescopio al satélite durante este verano, aquí tienes tres estructuras clave que destacan con cualquier telescopio pequeño o prismáticos de alta potencia:

  1. El Cráter Copérnico: Visible cerca del terminador unos días después del cuarto creciente. Tiene unos 93 km de diámetro y unas paredes escalonadas imponentes. Cuando el sol incide de lado, su pico central proyecta una sombra afilada en el fondo del cráter.
  2. El Mar de la Tranquilidad (Mare Tranquillitatis): Una vasta llanura de lava basáltica oscura. Es una observación obligada por pura mitología e historia: en su costa suroeste alunizó el módulo 'Eagle' de la misión Apolo 11 en julio de 1969.
    3. Sinus Iridum (La Bahía de los Arcoíris): Una de las formaciones más bellas del hemisferio norte lunar. Es el remanente de un gigantesco cráter inundado de lava que forma una bahía semicircular bordeada por los Montes Jura. Cuando la luz empieza a iluminar las cumbres de estos montes mientras la base sigue a oscuras, se produce el famoso efecto de 'la Jineta de Oro'.

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Consejos Prácticos para la Observación de Verano.-

  • Cuidado con la turbulencia térmica (Seeing): En verano, el suelo absorbe mucho calor durante el día y lo libera por la noche. Esto genera corrientes de aire caliente que hacen que la imagen de la Luna 'tiemble' o parezca borrosa a través del telescopio. Para evitarlo, espera a que avance la madrugada, cuando el suelo se haya enfriado un poco.
  • La altura de la Luna: En el verano del hemisferio norte, la Luna llena viaja bastante baja respecto al horizonte. Al cruzar más capas de atmósfera, su luz puede tornarse de tonos amarillentos o anaranjados muy estéticos para la fotografía, aunque perderá algo de nitidez para la observación de alta resolución.
  • Usa filtros si es necesario: Si observas la Luna en fases avanzadas con un telescopio de apertura media/grande, la luz puede llegar a cegarte temporalmente.

    Un filtro lunar verde o de densidad neutra mejorará el contraste y protegerá tu adaptación a la oscuridad.

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Observación de la Luna a simple vista.-

La observación a simple vista tiene una magia especial en verano: no requiere preparación, es cómoda y te permite apreciar la Luna en su contexto, dominando el paisaje o interactuando con las constelaciones. Para disfrutar de nuestro satélite este verano sin ningún tipo de instrumento, aquí tienes los mejores fenómenos y detalles en los que fijarte:

1. El "Hombre de la Luna" y los Mares Lunares.

A simple vista no podemos ver cráteres individuales, pero sí la clarísima distinción entre dos tipos de terrenos, que tradicionalmente se ha asociado con la silueta de una cara, un conejo o un hombre cargando leña:

  • Las Tierras Altas (Zonas claras): Son las regiones más antiguas y montañosas de la Luna, cubiertas de un mineral claro llamado anortosita. Su alta reflectividad hace que brillen intensamente.
  • Los Mares (Zonas oscuras): No tienen una gota de agua; son gigantescas cuencas de impacto que se inundaron de lava basáltica densa y oscura hace miles de millones de años. A simple vista, puedes identificar fácilmente extensiones como el 'Mare Imbrium' (Mar de la Lluvia) en la parte superior o el 'Mare Serenitatis' y 'Mare Tranquillitatis' en la zona central-derecha.

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2. El Fenómeno de la 'Luz Cenicienta'.

Este es uno de los espectáculos más bellos del verano a simple vista y ocurre durante los primeros o últimos días del ciclo lunar (cuando la Luna es apenas un fino 'cuerno' o creciente en el horizonte, al atardecer o al amanecer).

Si te fijas bien, además del brillante filo iluminado directamente por el Sol, podrás ver el resto del disco lunar débilmente iluminado con un tono grisáceo o ceniciento. Lo que estás viendo en ese momento no es luz solar directa, sino el reflejo de la Tierra (Earthshine). La luz del Sol choca contra las nubes y océanos terrestres, rebota hacia la Luna y esta nos la devuelve de forma muy sutil. Es, literalmente, la Tierra iluminando la noche lunar.

3. La Ilusión Lunar del Verano.

No es que la Luna sea así de grande, es que nos parece que es más grande, y en esa ilusión vemos la Luna más hermosa que nunca. Un engaño que no tiene su origen en causas físicas-astronómicas o de origen óptico, es al parecer una ilusión en toda regla que es investigada por la psicología de la percepción.
El engaño más bello del verano

Habrás notado que, a veces, cuando la Luna llena sale por el horizonte en las noches de verano, parece monstruosamente gigantesca.

Esto es puramente una ilusión óptica de nuestro cerebro (conocida como la ilusión de Ponzo). Cuando la Luna está alta en el cielo, no tiene referencias cercanas y el cerebro la procesa en su tamaño real. Sin embargo, cuando está saliendo junto al horizonte, el cerebro la compara inconscientemente con árboles, edificios o montañas lejanas. Al interpretar que esos objetos están muy lejos, el sistema visual 'magnifica' el tamaño de la Luna para que encaje en la perspectiva.

> El truco de la uva pasa: Si extiendes el brazo por completo y tapas la Luna 'gigante' del horizonte con la punta del dedo meñique (o una lenteja), verás que te sobra dedo. Si repites el experimento horas más tarde cuando esté alta en el cielo, verás que ocupa exactamente lo mismo.

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4. Conjunciones de Verano: La Luna y sus Vecinos.

A simple vista, el gran aliciente de las noches de verano es ver cómo la Luna va 'visitando' a otros astros brillantes a medida que se desplaza por su órbita mes a mes:

  • El Triángulo de Verano: Aunque la Luna no pasa directamente por encima, te servirá de guía para ubicar las tres estrellas más brillantes de las noches estivales: 'Vega' (en la constelación de la Lira), 'Altair' (en el Águila) y 'Deneb' (en el Cisne), que forman un imponente triángulo en lo alto del cielo.
  • El corazón del Escorpión: Durante los meses de julio y agosto, la Luna pasa muy cerca de 'Antares', una estrella supergigante roja que marca el 'corazón' de la constelación del Escorpión. El contraste visual entre el brillo blanco o amarillento de la Luna y el tono marcadamente rojizo de Antares es precioso a simple vista.

Para sacarle el máximo partido este verano, intenta buscar un lugar con el horizonte limpio hacia el este (para ver la salida) o hacia el oeste (para el ocaso), preferiblemente alejado de las luces de la ciudad.

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Paseos nocturnos por el campo para disfrutar el frescor.-
Un paseo nocturno de verano a la luz de la luna es una experiencia perfecta para disfrutar de la naturaleza y relajarse evitando el calor diurno. La luz plateada del satélite es ideal para senderos abiertos, permitiendo una caminata mágica y fresca. Para sacar el máximo provecho a tu salida, ten en cuenta el calendario de fases lunares
Paseos nocturnos de verano a la luz de la luna

Salir a pasear a las horas nocturnas es el plan perfecto en verano: el ambiente refresca, el ritmo del día baja y el cielo cambia por minutos. Si incorporas la Luna a tus paseos nocturnos, verás que nunca hay dos noches iguales.

Como tu plan es a simple vista y sobre la marcha, aquí tienes un par de detalles curiosos en los que fijarte mientras caminas durante las noches de verano:

  • El baile diario de la posición: Si sales más o menos a la misma hora dos días seguidos, notarás que la Luna nunca está en el mismo sitio. Cada día sale aproximadamente 50 minutos más tarde y se desplaza hacia el este respecto a las estrellas de fondo. Es el movimiento real de la Luna orbitando alrededor de la Tierra.
  • La caza del fino creciente: Al principio de la Luna creciente, intenta mirar hacia el oeste justo cuando el sol se acabe de ocultar y el cielo aún esté azul oscuro. Verás una finísima guadaña plateada flotando muy baja. En esos paseos al crepúsculo es cuando mejor se aprecia la luz cenicienta que comentaba antes. El contraste con los colores del atardecer es una maravilla.

Además, caminar bajo la luz de la Luna llena por caminos vecinales o el campo tiene una ventaja: cuando tus ojos se adaptan a la oscuridad (tardan unos 20 minutos), esa luz blanca es tan potente que llega a proyectar tu propia sombra en el suelo de forma nítida, permitiéndote caminar sin necesidad de linterna.

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Paseando bajo los árboles.-
El suave resplandor de la Luna atraviesa el follaje, creando un juego de luces y sombras que genera un patrón moteado sobre el suelo, conocido ópticamente como un efecto "bokeh" natural
Rayos crepusculares

Esos son, sin duda, los paseos con más atmósfera. Cuando la Luna se filtra entre las ramas de los árboles o aparece y desaparece tras las siluetas del paisaje, el paseo se convierte en algo casi cinematográfico. Caminar por arboledas te permite disfrutar de algunos efectos visuales preciosos que solo se dan a simple vista:

  • El Efecto Linterna y los Rayos Crepusculares.

Cuando paseas por una zona arbolada con la Luna baja en el horizonte, las copas y los troncos actúan como un tamiz natural. Si hay un poco de humedad ambiental o polvo en suspensión en el aire veraniego, verás haces de luz plateada perfectamente definidos colándose entre las hojas. Es el mismo efecto que produce el Sol en un bosque denso, pero con una luz blanca, fría y mucho más evocadora.

  • Sombras Ramificadas y Siluetas Nítidas.

A diferencia de la luz artificial de las farolas, que es difusa y distorsiona los colores, la luz de la Luna llena es direccional y muy limpia. Al pasear entre árboles, fíjate en el suelo: las sombras de las ramas y las hojas se proyectan con una nitidez asombrosa, creando una especie de encaje oscuro sobre el camino.

Además, el contraste es perfecto para jugar con la fotografía mental (o con el móvil): colocar la Luna justo detrás del contorno de un árbol singular o el perfil de una colina crea siluetas oscuras recortadas contra el cielo que cambian a cada paso que das.

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Un apunte astronómico para tus paseos nocturnos estivales.-

Tienes una oportunidad perfecta para ver cómo cambia el paisaje según avanza el mes.

  • Cuando la Luna esté en fase creciente, se verá como una fina tajada que se ocultará temprano por el oeste. Es el momento ideal para verla 'enredada' entre las ramas altas de los árboles durante el crepúsculo, antes de que el cielo se vuelva negro del todo.
  • Cuando sea Luna llena, y al ser verano la Luna llena dibuja un arco muy bajo en el cielo. Esto significa que pasará mucho más tiempo interactuando con el paisaje y los árboles en lugar de subir rápidamente a lo alto del firmamento. Estará casi todo el paseo jugando a esconderse entre los perfiles del horizonte.

La próxima vez que salgas a caminar y veas la Luna asomar entre la vegetación, fíjate en cómo su luz cambia por completo la textura de las hojas y la corteza de los árboles cercanos. Es un paisaje totalmente distinto al que ves de día.

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