PUBLICIDAD

Este próximo domingo, como todos los últimos domingos del mes de marzo de cada año, se producirá el maldito cambio de hora. El por unos ansiado pero, por otros, aborrecido cambio de hora.
A las dos de la mañana del próximo domingo se considera que son las tres, es decir, adelantaremos los relojes una hora para adaptarse al horario de verano. Por tanto, el poema 'Llanto por Ignacio Sánchez Mejías' de García Lorca debería decir : "¡Eran las siete (no las cinco) en todos los relojes!". pero es que en la época de Federico todavía la hora era la solar. ¡Que atraso!
Otra vez a levantarse a oscuras. Sí, a las dos de la mañana del domingo deberemos adelantar el reloj para que marque las tres, por lo que volveremos a levantarnos en espera de la luminosidad del día. ...continúa leyendo "¡Otra vez el maldito cambio de hora!"